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En el artículo de nuestro blog de Gandiporta.com te contamos Como proteger la madera de la humedad del agua y el sol.

Todas las maderas están expuestas a enfermedades o son vulnerables a putrefacción. Tanto aquellas que se encuentran almacenadas al interior del hogar, como las que están expuestas al sol y la lluvia. Por supuesto, son las maderas de exterior las que más se encuentran en posición de afrontar circunstancias que las deterioren.

Aun así, es posible proteger a la madera para garantizar su vida útil, o bien, para mantenerla al margen de insectos que empiece a consumirla desde adentro.

¿Es necesario proteger la madera de la humedad?

Claro que sí. Existen varias alternativas para proteger a la madera de la humedad. De no aplicar algunas de las técnicas existentes, la vida útil de la madera se va desgastando. El sol, ese astro tan potente, tiene la gran virtud de generar resequedad. Y esto es el otro extremo de tener una madera mojada.

Prácticamente se puede decir que una madera reseca, es lo mismo que le ocurre a tu piel tras el efecto del sol. Aquí lo que ocurre es que el sol agota la resistencia de la capa exterior. Entre más alta sea la exposición al sol, más será la probabilidad de que la piel de la madera pierda su calidad.

La manera más tradicional de evitar esto, es a través de la humectación, que curiosamente es útil para frenar e impedir una mayor humedad.

¿Qué se le pone a la madera para que no se pudra con el agua?

Ahora bien, la solución más eficaz para evitar la podredumbre de la madera por agua, como lo podría ser el efecto de las aguas lluvias, es la humectación con aceite. El aceite tiene la gran virtud de adentrarse a través de los poros de la madera, creando un escudo de grasa.

Cuando el agua golpea a la madera, el aceite que aún este vigente en el interior o sobre la superficie de la madera actúa como escudo. Más exactamente, su efecto es repelente, actúa como un escudo. Ten siempre presente que, dada la densidad del aceite, no es posible que está se fusiones con el agua. Se suele decir que el agua y el aceite no se quieren.

Como proteger la madera de la humedad del agua y el sol

De manera que realizar una buena humectación retendrá que el agua logre filtrarse o avanzar más allá del escudo creado por el aceite. Un buen nivel de humectación debe garantizar que el aceite se introduzca a una profundidad de 2 a 3 centímetros. Llegar al nivel de una capa de 4 o 5 centímetros exigiría el uso de muchas cantidades de aceite.

Y ciertamente, no vale la pena humectar tanto a la madera, porque entonces el olor que desprendería la madera no sería muy agradable. Además de esto, se recomienda usar aceites especiales para esta humectación, o bien, solo aceites vegetales.

¿Cómo se protege la madera del sol?

En el caso del efecto del sol, se puede acogerse a la misma alternativa mencionada anteriormente. Recuerda: el ejemplo de la piel humana y la piel de la madera define muy exactamente lo que le ocurre a la madera que permanece muy expuesta al sol. ¿Cómo proteges tu piel cuando vas a asolarte a la playa?

Sí, con una crema hidratante. Ahora: imagina que después de un largo periodo de estar al sol, eres victima de un fuerte aguacero. Seguramente puedes imaginarte lo que podría causar ese contraste de temperaturas en tu cuerpo. Pues bien, con la madera también viene a ocurrir algo similar.

Por eso, los periodos en que la madera es más vulnerable ocurren cuando se experimentan contrastes de calor y aguas lluvias. Las plagas encuentran en estos cambios, la mejor oportunidad para empezar a deteriorar la madera. ¿Cómo se puede actuar en este caso? Muy sencillo: con la humectación.

Sin embargo, más allá del consejo de usar aceites vegetales o aceites industriales para madera, una opción interesante es usar los denominados lasures, que crean capas de una gran impermeabilidad y escudan a la madera. A su vez, darle una mano de pintura o barniz aporta a que la madera esté protegida al efecto del sol.